Ese gran aliado o enemigo, según lo mires: el hilo transparente.

No se si has oído hablar de él, si has tenido la oportunidad de utilizarlo o si ni siquiera sabías que existía. En cualquier caso a partir de ahora va a ser tu mejor aliado, tu nuevo mejor amigo y dependiendo de tu estado de ánimo y de la ocasión también serán tu gran enemigo. Ya sabes… del amor al odio hay una línea invisible, como nuestro hilo transparente.

¿Porqué va a ser tu nuevo mejor amigo?

Porque, como su nombre indica, es invisible lo que nos permite un acabado de lujo al más alto nivel de exigencia. Podrás hacer puntadas que nadie verá, podrás esconder cosas que antes era impensable hacer con un hilo tradicional. Te servirá para hacer invisible todo lo que tú quieras.

hilo transparente

¿Dónde lo vas a usar?

En prácticamente todas tus piezas porque un acabado de alta costura requiere que determinadas puntadas no se vean, que algunas costura queden ocultas y que los remates sean perfectos, con un nivel 10 de pulcritud.

En todos nuestros cursos lo utilizamos y, te garantizo, que siempre se genera una relación de amor-odio que siempre termina en pasión.

¿Por qué en ocasiones se convertirá en tu mayor enemigo?

Pues porque es invisible, tal cual, no lo ves y por tanto coser se convertirá en una ardua tarea, complicándote la vida un poquito más de lo que ya la tienes. Seguro que te han faltado manos cuando estás acabando un tocado, ya tienes todas las piezas encajadas en el puzle y encima de que sea ya bastante complicado sujetar y coser a la perfección tu maravillosa obra de arte decides utilizar el impoluto hilo invisible porque te da el acabado perfecto que buscas y no piensas en las consecuencias, solo piensas en lo limpio que quedará tu acabado.

hilo transparente

Y ¿Cuáles son las consecuencias de utilizar este hilo?

La primera y más obvia, como ya te he dicho, es que no se ve y tendrás que coser un poquito a ciegas, por si no tienes suficiente con esta experiencia tu hilo decidirá enredarse todo lo que pueda y un poquito más en el momento más inoportuno, ese momento en que estás sujetando como puedes todas las piezas y no puedes soltar nada hasta que des cuatro puntadas… Ahí decidirá enredarse a tope, tendrás que soltar todo, tu decoración se descolocará, perderás un buen rato en desenredar todo el lío que se ha montado y cuando por fin lo tengas listo tendrás que comenzar de nuevo.

Ya estarás un poco mosqueada porque has tenido que recolocar todo pero… no te preocupes, en cinco minutos se volverá a enredar por mucho empeño que pongas en que eso no ocurra.

De hecho, creo que mientras más pendiente estés de que no se enrede más se reirá de ti.

Pero… ¿y lo bonito y perfecto que queda el acabado? Eso no tiene precio.

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