CUANDO EMPIEZAS TU ANDADURA NO NECESITAS HORMAS

Esa es la principal pregunta que me hacen los alumnos cuando realizan uno de mis cursos. La respuesta, muchos ya la conocéis, es NO.

De repente te encuentras con que has terminado el curso y tienes que invertir dinero en materiales y herramientas, y por supuesto, la mayor preocupación es la gran inversión que requieren las hormas. Sin embargo, para tu sorpresa, no es obligatorio comprarse un montón de hormas para poder empezar a trabajar. De hecho, creo que la mejor parte es esa porque te obligas a desarrollar la creatividad hasta límites que no conocías.

La mayoría de los sombrereros basan sus trabajos en bonitas hormas que cuestan muchísimo dinero y no siempre es rentable porque no da tiempo a amortizarlas. Por eso yo nunca baso mi trabajo en hormas. Los que habéis estado en mis cursos sabéis que tengo muy poquitas, porque me gusta realizar formas creativas a partir de una horma básica. Y quiero transmitirte que tu imaginación es suficiente para hacer creaciones espectaculares.

Sí necesitarás una horma redonda básica, eso es inevitable, pero creo que es una inversión que no te va a suponer un gran esfuerzo y con eso, créeme, puedes realizar muchísimas piezas de gran belleza e impacto visual.

Como siempre digo: hay que dar una vuelta de tuerca a lo que ya existe. De hecho otra pregunta que me hacéis casi siempre es: “En Cornejo tendrás cientos de hormas ¿verdad?”. Pues de nuevo la respuesta es no. Solo tengo tres hormas básicas y sobre ellas trabajamos todo lo que se nos ponga por delante. No es viable comprar una horma para realizar un solo sombrero, como ocurre la mayoría de las veces, en ocasiones hay que hacer veinticinco, pero lo habitual es hacer pequeñas cantidades porque realizamos un trabajo totalmente artesanal.

Eso no quiere decir que no te compres ninguna horma, ¿qué sombrerero no tiene un capricho?

Sin embargo, para ilustrarte un poco mejor te voy a dejar fotografías de diferentes sombrereros que no basan su trabajo en hormas y te darás cuenta de que mi parte de razón tengo.

Y si no, ¿has visto los sombreros de Maor Zabar? Me encanta este chico, y si estudias sus piezas y la forma de trabajar que tiene te darás cuenta de que NO BASA SU TRABAJO EN HORMAS.

Algo parecido ocurre con Anya Caliendo, si echas un ojo a sus creaciones verás que, aunque algunas de ellas son muy complejas, de nuevo no basa su trabajo en hormas.

Más de lo mismo te puedo decir de Bremen Wong, con el que tuve el placer de hablar en la última edición de la London Hat Week en 2016.

Así que una vez dicho y demostrado lo que te contaba al comienzo y desvelado el secreto, ¿qué vas a hacer ahora?