¿Sabes quién…hizo los sombreros de My Fair Lady?

Una de las películas que hoy en día es un clásico y, por supuesto, todo un icono que ha influido en cientos de diseñadores actuales es My Fair Lady ¿Quien no recuerda a Audrey Hepburn luciendo esas maravillosas piezas de arte de formas imposibles? Estoy segura de que la estás visualizando. Pero… ¿Alguna vez te has preguntado quién hizo los sombreros de My Fair Lady?

Te lo voy a contar porque me parece muy interesante conocer la trayectoria del artífice de estas joyas ya que ha marcado un momento importante en la moda.

sabes quien hizo los sombreros de My Fair Lady
sabes quien hizo los sombreros de My Fair Lady
sabes quien hizo los sombreros de My Fair Lady

Su nombre es Cecil Beaton (1904-1980), en realidad es uno de esos artistas multidisciplinar imposible de encasillar en una profesión concreta. Estudió en Oxford aunque no llegó a graduarse porque lo que realmente le gustaba era la fotografía, de hecho trabajó para Vogue o Harper’s Bazaar entre otras revistas de moda.

Por su objetivo pa­saron todo tipo de personalidades del mundo del espec­tá­culo, la cultura o la moda, la propia Isabel II y su familia o el mismo Churchill cuando durante la Segunda Gue­rra Mundial trabajó para el gobierno británico en el Ministerio de Información.

sabes quien hizo los sombreros de My Fair Lady
sabes quien hizo los sombreros de My Fair Lady
sabes quien hizo los sombreros de My Fair Lady

También trabajó como escenógrafo y tuvo la oportunidad de diseñar el vestuario para la ópera de Puccini, Turandot. Su magnífica escenografía en la representación teatral en Broadway de My Fair Lady dio lugar a dos películas musicales de gran éxito por las que fue premiado con el Óscar al mejor vestuario: Gigi (1958) y My Fair Lady (1964).

Para ésta última diseñó 1.086 vestidos cuidando hasta el más mínimo detalle. Men­ción especial merece su recreación de las carreras de As­cot: un festival de exagerados sombreros que influirán más tarde en Philip Treacy o Anya Caliendo, entre otros.

En definitiva, My Fair Lady se convirtió no solo en uno de los grandes y oscarizados musicales de la historia del ci­ne, sino en todo un manual de estilo de Cecil Beaton y un referente para toda la profesión.