El Quetzalapanecáyotl o el tocado del emperador azteca

El quetzalapanecáyotl es un tocado de plumas de quetzal engarzadas en oro y piedras preciosas que perteneció a Moctezuma, uno de los emperadores aztecas más importantes que vivió entre 1466 y 1520. Esta pieza que actualmente se encuentra en el Museo de Etnología de Viena también es conocido como “el Penacho de Moctezuma”.

Aunque en las fotografías no se aprecia el tocado tiene una altura aproximada de 116 cm y un diámetro de 175 cm. Para su confección se han usado plumas azules del ave xiuhtototl, una fila de plumas de tlauquechol, también de cuclillo y finalmente plumas verdes de quetzal de hasta 55 cm de longitud.

El quetzal es un ave que actualmente se encuentra en peligro de extinción. Su nombre significa “garganta grande” y es originaria de los bosques tropicales de Méjico, Centro América y algunas partes de Sudamérica.

Además el tocado está adornado con piezas de oro en forma de media luna y piedras preciosas. Hay una leyenda sobre Moctezuma y porqué ordenó confeccionar este penacho que me parece muy interesante (vía https://www.otromundoesposible.net/fauna-latinoamericana-el-sagrado-quetzal/):

tocado del emperador azteca
tocado del emperador azteca
tocado del emperador azteca

Cuenta la leyenda que antes de la llegada de los españoles, Moctezuma reinaba sobre el Anáhuac. Cuauhtémoc, era un telpochtli (joven) cuyo trabajo era ser el visitador (inspector) oficial del emperador.

Un día Cuauhtémoc regresaba de la ciudad de Yahualichan, cuando vio en la selva a un hermoso pájaro de bello plumaje, era un quetzal.

Le gustó tanto que la quería para él, ordenó a sus hombres que lo atraparan. Sin embargo el ave era muy desconfiada y no se dejó cazar. Los guerreros aztecas pasaron varios días con sus noches persiguiendo al quetzal por la selva sin poder alcanzarlo.

Al enterarse de eso los totonacas de Yahualichan, fueron con los aztecas y les dijeron cómo atraparlo. Los totonacas sabían cómo hacerlo porque entre los productos que entregaban a Moctezuma como dote cada ochenta días estaban las plumas de quetzal.

Les dijeron que uno de ellos se tenía que esconder en un árbol y con una cerbatana le lanzara una bolita de lodo,los aztecas lo hicieron y una vez que atraparon al ave, la encerraron en una jaula muy grande.

Cuauhtémoc entró a Tenochtitlan llevando al quetzal como la mayor riqueza de aquel viaje.

A Moctezuma le gustó mucho ese obsequio y lo agregó al gran zoológico que tenía en su palacio, donde había todo tipo de animales de las tierras conocidas por los aztecas, vivían entre estanques y jardines. El quetzal era el animal más bello de todos.

Pasaron unos días y el quetzal se entristeció tanto que al poco tiempo amaneció muerto. Fue cuando los aztecas se dieron cuenta que no podía vivir fuera de su ambiente y sin libertad.

El emperador Moctezuma también se entristeció mucho, y para honrar a la bella ave hizo que le crearan un penacho, un penacho que fuera grande y hermoso y que en él utilizaran las plumas de su quetzal.

También le incrustaron joyas preciosas y oro para que todo aquel que mirara ese penacho recordara al quetzal y los dejaran en libertad para que siguieran embelleciendo a su pueblo.

el tocado del emperador azteca

Lo que muchos se han preguntado a lo largo de los siglos es si Moctezuma realmente utilizó alguna vez este tocado espectacular ya que los historiadores aseguran que ni Moctezuma ni los anteriores reyes aztecas utilizaban penacho, aunque sí vestían una especie de corona de oro llamada “copilli” que indicaba el más alto estatus de poder. Además, parece haber evidencias que indican que Moctezuma nunca vistió esta pieza.

Espero que os guste la historia de este tocado tan especial.