El turbante está de moda pero seguro que no sabes qué tiene que ver con un tulipán: el turbante es un tulipán

Te voy a contar un dato que me ha parecido muy curioso y que está relacionado con el turbante.

¿Alguna vez te has planteado la etimología de las palabras? En este caso me voy a centrar en dos que están muy relacionadas entre sí: TURBANTE y TULIPÁN.

Aparentemente son dos palabras diferentes en su morfología y tienen dos significados completamente dispares. Pero solo aparentemente…

Si voy echando hacia atrás para llegar al comienzo averiguo que la palabra turbante procede del francés turban, ésta del turco tülbent, ésta a su vez del persa dolband o dulband, y ésta es muy probable que venga de dulu band, que significa banda plegada.

Y aquí viene lo curioso: un tulipán es, etimológicamente hablando, un turbante ¿qué te parece?

La palabra tulipán también procede del turco tülbent, que significa turbante. Los turcos, a su vez, tomaron la palabra prestada del persa dulband.

La flor se denomina así por el parecido que algunos han encontrado con la forma del turbante.

Aunque el tulipán es un símbolo de Holanda y es uno de los productos más importantes de su economía, su orverdadero igen es oriental, probablemente de la India.

El tulipán fue introducido en Europa desde Turquía, país donde tomó su nombre, derivado de la palabra turca tulbant. En 1559, un diplomático austríaco compró en Constantinopla algunos bulbos para regalárselos a un amigo en Alemania, y a partir de allí, su cultivo se extendió rápidamente por Europa, pero por alguna razón fue Holanda el país que dedicó la mayoría de sus recursos al cultivo de esta flor.

Y ahora que conoces este dato, estoy convencida de que cada vez que veas un turbante te acordarás, inevitablemente, del tulipán.

¿TURBANTE y TULIPÁN?
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